Tres razones por la que es peligroso considerar el envejecimiento como enfermedad

Columna de opinión del equipo de Mayores Capacidades

Ante la decisión de la Organización Mundial de la Salud de considerar el envejecimiento como una enfermedad, desde Mayores Capacidades analizamos los peligros que esta situación puede suponer en nuestra sociedad.

Tres razones por la que es peligroso considerar el envejecimiento como enfermedad

A finales de junio de este año, la Organización Mundial de la Salud anunciaba su intención de declarar la vejez como una enfermedad, La polémica noticia no tardó en provocar una ola de indignación por parte de organizaciones de Personas Mayores, así como entidades profesionales de geriatría y gerontología.

En este artículo, desde Mayores Capacidades queremos abordar por qué esa decisión es peligrosa no sólo para el colectivo de Personas Mayores, sino para la sociedad en su totalidad.

Breve introducción o la vejez como etapa vital

La vejez como etapa vital

A lo largo de los años, las personas pasamos por todo tipo de etapas. Todas ellas suponen un desarrollo de nuestra personalidad e identidad, tanto en el ámbito físico como en el psicológico y emocional. Del mismo modo que la niñez es un pilar fundamental de nuestra vida, también debe serlo la vejez.

Vivimos actualmente en una sociedad que, de por sí, valora la juventud y la plena capacidad por encima de todo. Es decir, una sociedad edadista y capacitista. Tanto las Personas Mayores como aquellas personas con diversidad funcional, enfermedades físicas o trastornos psicológicos no se encuentran incluidas en el día a día de nuestra sociedad y en la construcción de los espacios públicos.

Digámoslo claro: hemos desarrollado una forma de vida que no está adaptada a personas con diferentes necesidades. Y, si bien la sociedad va tomando consciencia de esta disparidad y busca ser más accesible, el cambio es muy lento.

En este contexto en el que existe discriminación y exclusión por razón de estado de salud y edad, formalizar una etapa vital básica como es la vejez en una enfermedad tipificada es altamente peligroso. Primero, porque niega toda una etapa vital y la convierte en patología, considerando a toda persona que cumple cierta edad como un individuo enfermo. Y en segundo lugar, porque da pie al desarrollo de prácticas arriesgadas y serios interrogantes sobre el funcionamiento de nuestra sociedad.

El triunfo del edadismo

El triunfo del edadismo

Si ya vivimos en una sociedad que valora la juventud por encima de todo, utilizando los signos del envejecimiento como una excusa para vender productos cosméticos, eliminando la representación positiva de las Personas Mayores en los medios y construyendo estereotipos nocivos sobre la vejez que desencadenan situaciones de maltrato, considerar el envejecimiento como una patología sería el culmen del edadismo.

La discriminación por edad es una realidad a la que nos enfrentamos día a día. No sólo, como comentábamos anteriormente, a niveles estéticos y laborales, sino que también desemboca en situaciones de maltrato (como la infantilización de las Personas Mayores) que son muy difíciles de erradicar.

En una sociedad en la que una de cada seis Personas Mayores se siente maltratada, ¿qué ocurrirá si eliminamos todo el valor de una etapa vital y comenzamos a verla como una enfermedad indeseable? ¿Cómo afectará a la discriminación qué ya existe contra las Personas Mayores? ¿Qué pasará con las mujeres, quienes ya sufren una doble discriminación por ser mujeres y ser mayores?

Una tensa situación laboral

Una tensa situación laboral

Actualmente España cuenta con una tasa de desempleo sénior del 13% debido al progresivo edadismo laboral. La dificultad de las personas mayores de 45 años para encontrar empleo, sumado a los despidos del personal en torno a los 55 años, hacen pensar que la situación sólo se cimentará si declaramos la vejez como una enfermedad.

A pesar de los aportes que las Personas Mayores realizan a la sociedad, el estereotipo de que sólo reciben ayudas públicas o de que no tienen valía en términos económicos porque ya no trabajan es erróneo.

Pero vayamos más allá: a día de hoy hablamos de retrasar la edad de jubilación con el objetivo de dar un respiro al sistema de pensiones. No obstante, si consideramos Persona Mayor a quienes cumplan 65 años, ¿tendremos más bajas médicas? ¿Cómo se concilia que una persona “enferma” continúe trabajando? ¿A qué edad se nos considera mayor y, por tanto, “enfermos”?

Tipificación de la enfermedad, diagnóstico y un saturado sistema sanitario

Tipificación de la enfermedad, diagnóstico y un saturado sistema sanitario

Por último, y como no podía ser de otro modo, nos encontramos con el diagnóstico y tratamiento de la propia “enfermedad de la vejez”. Nos surgen muchísimas dudas sobre cómo afrontaríamos esta patología: ¿qué síntomas tiene? ¿Cómo se trata? ¿Qué recursos destinamos a esta enfermedad que, por motivos obvios, es incurable?

Quizá lo más peliagudo en este tema es el diagnóstico de otras patologías: si una Persona Mayor es diagnosticada cómo “enferma” por el mero hecho de ser mayor de 65 años, ¿qué ocurre si tiene una patología real, como puede ser una enfermedad crónica o un inicio de demencia? ¿Y si está completamente sana? ¿Vamos a utilizar “vejez” como diagnóstico paragüas? Esto sería extremadamente peligroso para personas que tienen una patología de base porque aquello que no se diagnostica, no se trata y, por tanto, no existe.

A todo esto debemos sumar el impacto psicológico y emocional que tendría en una persona el creerse enferma por el mero hecho de cumplir años. Teniendo un sistema de Salud Mental colapsado, ¿cómo haríamos frente a los miles y millones de casos que se encontrarían en esta situación?

En definitiva, la decisión de considerar la vejez como enfermedad plantea muchísimas dudas y, la mayoría de ellas, con respuestas negativas. Sí, es cierto que hacerse mayor acarrea en muchos casos patologías que surgen con la edad, pero en lugar de centrarnos en borrar una etapa vital completa y convertirla en enfermedad, ¿no tendría más sentido dirigir esfuerzos a la prevención de posibles enfermedades relacionadas con la vejez?

Derecho a envejecer con dignidad

Apostar por un envejecimiento activo y una vida saludable, crear espacios de encuentro intergeneracionales, fomentar una mayor representación mediática positiva y conseguir una atención sanitaria más humana y menos edadista… Estas deberían ser nuestras metas. Al fin y al cabo, la vejez es una etapa que nos llega a todas las personas, sea en un año o dos décadas.

El valor que le demos a la vejez ahora cimentará las bases de nuestra sociedad, de nuestros derechos y de nuestra calidad de vida. Las personas no dejamos de ser personas en función de nuestra edad, siendo un triunfo social que podamos vivir más años y en mejores condiciones. Considerar al envejecimiento como una enfermedad sería minar los avances médicos, sociales, políticos y económicos que hemos heredado de generaciones pasadas. Desde Mayores Capacidades defendemos el derecho a envejecer, el derecho a hacerlo con dignidad y el derecho a disfrutar ser mayores.

¿Quieres leer más?

Navega

Inicio
Servicios
Conócenos
Blog
Contacto

Infórmate

Aviso legal
Protección de datos
Política de cookies

Copyright © 2020. Mayores Capacidades
Abrir chat
¿Necesitas ayuda? ¡Hablemos!